
Puede visitarse un martinete hidráulico para golpear y estirar las barras de hierro que salían de las ferrerías. Es una excelente muestra de la industria herrera de la Comarca, que hasta el siglo XIX exportaba material elaborado a Fonsagrada, Vegadeo, Castropol y otros territorios de Asturias y Galicia.
En lo concerniente al mazo, hay que destacar sus características más peculiares: el banzado de madera, que tiene la importancia de ser el único que se conserva en Asturias realizado en este material; los chifrones y las conducciones de aire son también de madera, aspecto éste que denota un especial interés por lo singular. Igualmente singular es el principio de su funcionamiento, el efecto venturi, con el que se produce el aire que alimenta la fragua gracias a la fuerza de caída del agua por la trompa.
Otros elementos destacables se encuentran fuera del edificio: la presa o tirula, construída a base de lajas de piedra atravesadas en una zona del río donde la corriente es lenta, permitiendo así un desvío del agua hacia el canal. Éste transcurre entre prados, dándoles servidumbre de agua para el riego; tiene una longitud de 350 metros aproximadamente y está excavado en el propio terreno, configurándose los bordes con muretes de piedra.
Por último hay que hacer mención a los dos hogares o rezagales. El principal, alimentado con aire de la trompa y situado junto al martillo y otro secundario alimentado con un fuelle manual, y que servía como fragua. Se puede observar la existencia de otra fragua adosada e independiente, perteneciente a otro de los antiguos propietarios de la ferrería.
Horario hasta el 15 de septiembre
De martes a sábado:
10:30 a 14:00 y 16:30 a 20:00 h.
Domingo:
10:300 a 14:00 h.
Domingo por la tarde y Lunes:
CERRADO.
Demostraciones:
10:30, 11:30, 12:30, 13:30, 16:30, 17:30, 18:30 y 19:30
Mayores de 16 años:
4,00 €
Niños de 10 a 16 años:
2,00 €
Menores de 10 años:
gratis
Grupos de más de 20 personas:
2,50 €
El yacimiento, conocido como Os Castros se localiza en la capital del concejo. Buena parte de su superficie se ha mantenido ajena al desarrollo urbano del municipio si bien la carretera que desciende hacia Mazonovo significó la destrucción algunas cabañas y parte de la muralla. En el año 2000 se iniciaron las excavaciones arqueológicas bajo patrocinio del Ayuntamiento de Taramundi, la Consejería de Cultura del Principado de Asturias y la meritoria colaboración de la asociación de hosteleros locales ANTURTA.
Entre el patrimonio artístico de San Martín de Oscos cabe destacar el legendario y majestuoso Palacio de Mon. Condicionado por la disposición inclinada del terreno, su fachada principal está orientada al sur mientras sus cimientos se adaptan a la ladera, encajándose en la crujía oeste bajo rasante mientras va desarrollando altura hacia el este.
La casa donde nació Antonio Raimundo Ibáñez, Marqués de Sargadelos (1749-1809) es actualmente un espacio expositivo dedicado a la vida y la obra de este comerciante, industrial e ilustrado, que a fines del siglo XVIII construyó en Sargadelos (Cervo, Lugo) una de las primeras fábricas de fundición de hierro colado y de loza de España.
El Ecomuseo nos muestra el ciclo completo de elaboración del pan, desde la siembra del cereal a la cocción, pasando por la recogida, la molienda y el amasado.
Quedan vestigios en la comarca de los Oscos que nos cuentan que la minería fue una actividad que se desarrolló en la zona desde tiempos prehistóricos. Antes de la conquista de los romanos, los pobladores de esta región ya buscaban pepitas de oro en los placeres de los ríos. Pero fue tras la llegada de éstos cuando se potenció esta industria. En la época Flavia, a principios del siglo I d.C., se vivió una primera edad de oro. Los castros resurgían como consecuencia de las explotaciones y el paisaje se vio salpicado de pequeñas industrias de las que aún quedan restos como: forjas, hornos de función y muestras de la tecnología que se empleó para la explotación del yacimiento.