
Para ello, en el interior de una antigua construcción tradicional, se ha instalado una sala de la historia, otra donde se explican cuales son las técnicas empleadas para la elaboración de cuchillería, además de dos salas que contienen una colección de navajas, cuchillos y tijeras de Taramundi y del resto de la Comarca. En una construcción anexa, que se utilizó por los antiguos propietarios como taller de fragua y carpintería, se ha instalado una bodega o taller de cuchillería tradicional ambientado en la primera mitad del siglo XX.
El Museo se encuentra en el itinerario de la ruta de los ferreiros, la cual acerca al visitante a conocer aldeas y espacios directamente relacionados con este oficio, por lo que es un complemento apropiado para interpretar correctamente el recorrido de esta ruta.
Temporada alta
(01/07-15/09, Semana Santa y puentes nacionales):
De 11:30 a 14:00 y de 16:00 a 20:00.
Demostraciones cada media hora.
Resto del año:
de 11.00 a 14.00 h y de 16.00 a 19.00 h.
Cerrado domingo por la tarde y lunes todo el día.
Adulto: 4 €
Infantil (6-12 años): 2 €
Grupos (mínimo 12 personas): 2 €
El yacimiento, conocido como Os Castros se localiza en la capital del concejo. Buena parte de su superficie se ha mantenido ajena al desarrollo urbano del municipio si bien la carretera que desciende hacia Mazonovo significó la destrucción algunas cabañas y parte de la muralla. En el año 2000 se iniciaron las excavaciones arqueológicas bajo patrocinio del Ayuntamiento de Taramundi, la Consejería de Cultura del Principado de Asturias y la meritoria colaboración de la asociación de hosteleros locales ANTURTA.
Los doce puentes que cruzan los ríos Monjardín y Suarón se han convertido en un signo distintivo de la villa de Vegadeo. Son, a un tiempo, símbolos de unión y acercamiento entre los distintos barrios que la conforman y lugares de tránsito desde los que los veigueños asisten al discurrir de unos ríos que son parte indisoluble de su cultura.
Quedan vestigios en la comarca de los Oscos que nos cuentan que la minería fue una actividad que se desarrolló en la zona desde tiempos prehistóricos. Antes de la conquista de los romanos, los pobladores de esta región ya buscaban pepitas de oro en los placeres de los ríos. Pero fue tras la llegada de éstos cuando se potenció esta industria. En la época Flavia, a principios del siglo I d.C., se vivió una primera edad de oro. Los castros resurgían como consecuencia de las explotaciones y el paisaje se vio salpicado de pequeñas industrias de las que aún quedan restos como: forjas, hornos de función y muestras de la tecnología que se empleó para la explotación del yacimiento.
Tradicionalmente, en Santa Eulalia de Oscos, se hicieron navajas desde hace más de un siglo. En la actualidad Jorge (cuchillero) y Keiko (artesana de metal) mantienen esta tradición desarrollando este antiguo oficio al que suman parte de la sabiduría ancestral japonesa.