
El mazo de Os Teixóis aparece documentado ya en el siglo XVIII en el Catastro del Marqués de la Ensenada. En el se estiraba el hierro con el que se hacían las herramientas de campo y otros utensilios que luego se vendían en ferias: braseros, sartenes, cazos, cubos, bicas para hacer el pan…
La misma fuerza de agua que baja del arroyo de Las Mestas y que sirve para dar movimiento al mazo, se aprovecha para dar fuerza motriz al molino; la propiedad del molino era compartida entre varios vecinos por lo que su uso se organizaba según el sistema llamado de «quendas» o «calendas», en virtud del cual cada propietario disponía de su uso en función de la mayor o menor propiedad que tuviera. Este mismo sistema servía también a la hora de utilizar el mazo.
Cuando las telas o paños tejidos en los telares debían tener una mayor resistencia, o una consistencia más gruesa, por el uso al que iban a ser destinados, se les sometía a una nueva operación denominada abatanado o enfurtido, realizada en los batanes, pisas o pisones, toscas máquinas de madera movidas mediante energía hidráulica y situadas en las proximidades de los ríos cuya misión era producir el golpeteo de las telas por medio de unos mazos o porros.
La rueda de afilar se ubica en el cobertizo adosado a la base del banzado con la finalidad de aprovechar para su funcionamiento el mismo caudal de agua utilizado en el resto de ingenios hidráulicos. Supone un grado de evolución con respecto al tradicional accionado a mano y en ella se afilaban todas las herramientas del campo que fueran de corte.
La visita al museo se realiza solo de forma guiada, para ello contamos con unos horarios de acceso.Su duración es aproximadamente de 40 minutos. En caso de que el grupo esté completo se pasará antes de la hora. Grupos muy reducidos por aforo. No hacen reserva. Venta de entradas por orden de llegada.
Julio y agosto:
Todos los días con pases al museo de 10:30 a 13:00 / 15:00 a 19:00h
Atención al público de 11:00 a 19:30
Adultos:
5 €
Menores (6/8 años):
2 €
Descuentos solo para: escolares, excursiones…
Consultar por teléfono.
Bar y merendero.
Tradicionalmente, en Santa Eulalia de Oscos, se hicieron navajas desde hace más de un siglo. En la actualidad Jorge (cuchillero) y Keiko (artesana de metal) mantienen esta tradición desarrollando este antiguo oficio al que suman parte de la sabiduría ancestral japonesa.
A dos kilómetros del casco urbano de Vegadeo se encuentra el pueblo de Piantón, al cual se puede ir caminando ya que todo el recorrido cuenta con acera. Precioso paseo que discurre a lo largo del Río Suarón.
Quedan vestigios en la comarca de los Oscos que nos cuentan que la minería fue una actividad que se desarrolló en la zona desde tiempos prehistóricos. Antes de la conquista de los romanos, los pobladores de esta región ya buscaban pepitas de oro en los placeres de los ríos. Pero fue tras la llegada de éstos cuando se potenció esta industria. En la época Flavia, a principios del siglo I d.C., se vivió una primera edad de oro. Los castros resurgían como consecuencia de las explotaciones y el paisaje se vio salpicado de pequeñas industrias de las que aún quedan restos como: forjas, hornos de función y muestras de la tecnología que se empleó para la explotación del yacimiento.
Situado en Pardiñas, a 1 Km de la capital del concejo, el museo de la Cuchillería ofrece la posibilidad de acercarse al oficio más representativo del concejo de Taramundi: os navalleiros.
El caserío Viduedo es una ganadería ecológica certificada situada en la aldea de As Poceiras, donde los animales se crían en contacto directo con el entorno, alimentándose todo el año de praderas naturales, lo que es garantía de salud y calidad.