La Mina do Salgueiro, situada en San Tirso de Abres (Asturias), fue una importante explotación de hierro con orígenes que podrían remontarse a época romana. Ubicada en la zona de San Salvador, conserva varias galerías excavadas en la roca, algunas con evidencias de trabajos tanto antiguos como industriales modernos. La mina formó parte del sistema minero del occidente asturiano, vinculado al transporte de mineral por el antiguo ferrocarril Villaodrid–Ribadeo.
Aunque cerró definitivamente en 2018, sigue siendo un punto de referencia del patrimonio minero de la comarca. Sus restos forman parte del paisaje cultural del valle del Eo, junto a castros como el de As Croas de Eilale, con los que probablemente mantuvo relación funcional. Hoy, la mina permanece cerrada al público, pero su historia perdura a través de rutas de senderismo y el recuerdo de quienes trabajaron en sus galerías.
La casa donde nació Antonio Raimundo Ibáñez, Marqués de Sargadelos (1749-1809) es actualmente un espacio expositivo dedicado a la vida y la obra de este comerciante, industrial e ilustrado, que a fines del siglo XVIII construyó en Sargadelos (Cervo, Lugo) una de las primeras fábricas de fundición de hierro colado y de loza de España.
Los castros son núcleos de población de carácter eminentemente estratégico y defensivo. Se dan en todo el Noroeste peninsular (cultura castreña). Estos poblados surgen, en la transición de la Edad de Bronce a la Edad de Hierro, llegando a alcanzar su máximo apogeo durante la Segunda Edad de Hierro.
Recientemente, el Ayuntamiento de Villanueva de Oscos, con la colaboración del Principado de Asturias, ha recuperado y rehabilitado las minas de este municipio.
Algunos artesanos realizan demostraciones en sus talleres del oficio que desarrollan. De esta manera el visitante puede ver todo el proceso de elaboración de los productos, lo que le permite, además, participar de manera activa en el mismo.