
Este pueblo ofrece una excelente muestra de patrimonio religioso. La Iglesia, situada en la plaza del pueblo, fue construida entre los siglos XVI y XVIII y lo más antiguo parece ser la sacristía (1604). Destaca el variado conjunto de retablos barrocos que atesora. Dicha iglesia se encuentra vinculada a la Orden de Malta.
En esta plaza destacan también las casas abalconadas de estructura tradicional y la Casa del Rego (siglo XVIII).
Uno de los emblemas de Piantón es su Puente, construido en 1844 en lugar de otro, al parecer medieval, que se llevó una crecida del Río Suarón. Esta obra pública posee tres arcos de ladrillo y pretiles bajos.

Merece también la pena la visita al Área Recreativa «Puente de Bartolo» que dispone de una zona de baños.
En la parroquia de Piantón, en concreto en el pueblo de «A Corredoira», se encontró la estela prerromana de Nícer (Príncipe de los Albiones), de la cual podemos ver una réplica en la Biblioteca Municipal de Vegadeo, ya que el original se expone de manera permanente en el Museo Arqueológico de Asturias.
Piantón también es conocido por sus celebraciones, entre otras:
Cuyas imágenes fueron elaboradas por artesanos de la parroquia, siendo en su mayoría articuladas.
Piantón se engalana y revive su pasado medieval a través de un mercado tradicional con puestos de artesanía, alimentación, talleres y oficios artesanales, cetrería, encuentro ecuestre y torneo caballar, cena medieval, concurso de caracterización medieval, noche mágica con antorchas y la investidura del caballero «Honor del Suarón».

En lo alto del concejo, rodeada de naturaleza y con unas vistas que reconfortan el alma, se alza la capilla de San Román, uno de los enclaves más emblemáticos y queridos por los vecinos de Vegadeo. Cada año, su festividad se vive con una romería popular, a la que muchas personas acuden a pie desde el propio pueblo, parroquias vecinas… e incluso desde Galicia, reafirmando el carácter comarcal y transfronterizo de esta cita.
Las tradicionales roscas de San Román, elaboradas por las panaderías locales, son parte inseparable de la jornada: un dulce convertido en símbolo de protección, que muchas familias conservan en casa durante todo el año.
Esta celebración, profundamente arraigada, forma parte de un vínculo devocional y cultural que une dos enclaves dedicados a San Román en el occidente asturiano: San Román de Acó (en Porzún – Piantón, Vegadeo), San Román de Aló (junto al Puente de los Santos – As Figueiras, Castropol). Dos puntos conectados no solo por geografía, sino también por la espiritualidad, la historia y el sentimiento colectivo de quienes mantienen vivas estas tradiciones.
Una jornada llena de significado, donde la fe, el esfuerzo compartido y el cariño por lo nuestro siguen marcando el paso.
Entre el patrimonio artístico de San Martín de Oscos cabe destacar el legendario y majestuoso Palacio de Mon. Condicionado por la disposición inclinada del terreno, su fachada principal está orientada al sur mientras sus cimientos se adaptan a la ladera, encajándose en la crujía oeste bajo rasante mientras va desarrollando altura hacia el este.
Los castros son núcleos de población de carácter eminentemente estratégico y defensivo. Se dan en todo el Noroeste peninsular (cultura castreña). Estos poblados surgen, en la transición de la Edad de Bronce a la Edad de Hierro, llegando a alcanzar su máximo apogeo durante la Segunda Edad de Hierro.
El Ecomuseo nos muestra el ciclo completo de elaboración del pan, desde la siembra del cereal a la cocción, pasando por la recogida, la molienda y el amasado.
Quedan vestigios en la comarca de los Oscos que nos cuentan que la minería fue una actividad que se desarrolló en la zona desde tiempos prehistóricos. Antes de la conquista de los romanos, los pobladores de esta región ya buscaban pepitas de oro en los placeres de los ríos. Pero fue tras la llegada de éstos cuando se potenció esta industria. En la época Flavia, a principios del siglo I d.C., se vivió una primera edad de oro. Los castros resurgían como consecuencia de las explotaciones y el paisaje se vio salpicado de pequeñas industrias de las que aún quedan restos como: forjas, hornos de función y muestras de la tecnología que se empleó para la explotación del yacimiento.
El Centro de Artesanía de Bres se ubica en la antigua Casona de Villanueva, en el centro de Bres, a 5 kilómetros de la capital del concejo. Este centro fue concebido como una instalación que facilite el conocimiento y la puesta en valor de las actividades artesanales, tanto las nuevas como las tradicionales de la comarca.