Comenzamos la ruta en San Martín de Oscos donde podemos ver la Iglesia parroquial, con planta de cruz latina, amplio espacio porticado e inscripción de 1828. A la derecha de la fachada observamos uno de los hórreos más característicos de los Oscos con cubierta mixta (pizarra y paja), que corresponde a los modelos primitivos. Frente a la Iglesia tenemos la casona de los Guzmanes, antigua casa señorial del s. XVIII, que conserva en el pórtico de su entrada principal un escudo labrado en piedra. Cruzamos el puente que atraviesa el río San Martín para iniciar el ascenso al monte Marón, adentrándonos en un pequeño bosque de abedules y robles, que hacen aún más agradable nuestro paseo.
Ya en lo alto de la cumbre (897 m) podemos divisar la mayor parte del concejo de San Martín, así como otros limítrofes: Santa Eulalia, Illano, Grandas de Salime, Pesoz y A Fonsagrada. Tras deleitarnos con esta visión de lejanos horizontes descendemos por un bosque de pinos, encontrándonos con el camino de acceso a Ascuita. Tras 1,25 Km. llegamos a esta pequeña aldea, antaño muy transitada por estar en el camino entre San Martín y Santa Eulalia. Regresamos al camino principal y nos dirigimos hacia Vilarín de Trasmonte, pasando al lado de la ermita de Santa Engracia.
Actualmente esta ruta está comunicada con un tramo de la ruta de Las Minas, exactamente con el que conduce a la Mina Carmina. En un momento dado, la señalización avisará al senderista de esta circunstancia. El regreso a San Martín se hará por la carretera.
La ruta se inicia en la población de Tol. En el cruce de la iglesia de San Salvador, seguiremos la indicación hacia el aparcamiento del área de Fontequias, en las inmediaciones del barrio de Cabaleiros.
Desde la capital municipal nos dirigimos a la salida del pueblo hacia Galicia, encontrándonos a mano derecha con la plaza de San Isidro en cuyo centro está la capilla con este mismo nombre, coincidiendo con el punto de inicio de la ruta.
En nuestra comarca la ruta empieza en la playa de Penarronda, declarada monumento natural por sus altos valores ambientales, playa que ostenta la bandera azul y en la que no se puede perder un buen baño.
Empezamos la ruta en la hermosa aldea de Ferreira, una de las mejor conservadas del municipio, donde podemos admirar la arquitectura popular de la zona mientras paseamos por sus estrechos caminos a la sombra de centenarias parras.
La Ruta de Os Ferreiros es un recorrido circular que invita a descubrir la esencia de Taramundi a través de su paisaje, su historia y sus oficios tradicionales. Un paseo accesible y lleno de encanto, perfecto para disfrutar de la naturaleza y el patrimonio cultural del concejo.
Sus catorce kilómetros nos permiten a lo largo de poco más de cuatro horas, disfrutar del agua y sus aprovechamientos a lo largo de siglos en el medio rural. Desde la parte baja de Taramundi se coge un camino que nos lleva a Mazonovo, donde podremos visitar el Museo de los Molinos.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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