La ruta se inicia en la población de Tol. En el cruce de la iglesia de San Salvador, seguiremos la indicación hacia el aparcamiento del área de Fontequias, en las inmediaciones del barrio de Cabaleiros.
Tras abandonar el vehículo, nos dirigimos a la montaña por una carretera asfaltada. En el camino, veremos una de las ganaderías más importantes de toda Asturias en cuanto a cabezas de ganado, producción y premios se refiere. Si a su paso tuviese interés en acercarse, los propietarios le atenderían gustosamente. Dejando atrás el lugar de Boudois, encontramos un camino de tierra a la derecha que conduce a la mina. En este punto, el asfalto da paso a un bonito sendero que discurre entre frondosa vegetación por la margen izquierda del reguero de Boudois. Girando a la derecha en el siguiente cruce de caminos divisamos ya los restos del horno de la antigua mina de hierro. En este punto un panel explicativo nos cuenta algunas curiosidades sobre ella. Continuamos ascendiendo para llegar por fin a la cima del monte Arbedosa desde donde se divisa una panorámica que sin duda sorprenderá al viajero por su espectacularidad y variedad cromática. El azul de la costa se mezcla con el verde de la rasa que aparece tintado de motas blancas y negras que configuran pequeños núcleos de población. Merece la pena detenerse un momento en Arbedosa y jugar a descubrir en la distancia rincones como la playa de Penarronda. A partir de este punto la ruta continua por una pista de tierra sin asfaltar que desciende hasta llevarnos al punto de partida.
La ruta comienza en la parte alta del pueblo de Bres a través de un ancho camino de tierra que nos conduce al molino de Guxo, en excelente estado de conservación y además cuenta en sus proximidades con una minicentral eléctrica.
Esta ruta comienza en Barcia (Asturias) donde disponemos de un aparcamiento público para dejar nuestro coche a escasos metros del inicio.
Escondida entre montañas y bosques del occidente asturiano, la Cascada del Cioyo es uno de esos lugares que parecen sacados de un cuento. El sonido del agua al caer, la vegetación exuberante que la rodea y la paz del entorno hacen de este rincón un destino ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza. Una caminata entre árboles, pequeñas cascadas y paisajes que invitan a parar y respirar. Al final del recorrido, la gran cascada del Cioyo se abre paso con fuerza entre la roca, regalando una imagen de belleza salvaje difícil de olvidar.
Descarga la ruta en PDF y KML y sigue el recorrido con tu bicicleta de montaña o BTT.
La ruta se inicia en la plaza de Sta. Eulalia de Oscos descendiendo a la parte baja del pueblo y continuando por un precioso sendero que rodeado de bosque autóctono nos lleva hasta Ferreirela de Baxo, lugar en el que merece la pena pararse y visitar el Museo Casa Natal del Marqués de Sargadelos.
Comenzamos la ruta en San Martín de Oscos donde podemos ver la Iglesia parroquial, con planta de cruz latina, amplio espacio porticado e inscripción de 1828. A la derecha de la fachada observamos uno de los hórreos más característicos de los Oscos con cubierta mixta (pizarra y paja), que corresponde a los modelos primitivos. Frente a la Iglesia tenemos la casona de los Guzmanes, antigua casa señorial del s. XVIII, que conserva en el pórtico de su entrada principal un escudo labrado en piedra. Cruzamos el puente que atraviesa el río San Martín para iniciar el ascenso al monte Marón, adentrándonos en un pequeño bosque de abedules y robles, que hacen aún más agradable nuestro paseo.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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