La ruta se inicia en la plaza de Sta. Eulalia de Oscos descendiendo a la parte baja del pueblo y continuando por un precioso sendero que rodeado de bosque autóctono nos lleva hasta Ferreirela de Baxo, lugar en el que merece la pena pararse y visitar el Museo Casa Natal del Marqués de Sargadelos.
Prosiguiendo el camino descendemos a las proximidades del Río Agüeira, que nos acompaña hasta «As Barreiras» donde toma las aguas del Río Vilanova. Ya en Ferreira y tras dar un paseo por el pueblo cruzamos el Río Agüeira por un precioso puente de piedra que nos deja próximos al área turística, donde podremos descansar o realizar todo tipo de actividades acuáticas. Continuamos con un leve ascenso que pasando por As Talladas nos lleva hasta la zona de la mina Carmina. Dicha mina ha sido explotada por última vez en los años 50 y 60, extrayendo de ella importantes cantidades de mineral formado por plata, zinc y plomo. Desde el lugar donde se instalaba el antiguo teleférico que transportaba el mineral hacia San Martín emprendemos el camino de vuelta, siguiendo un sendero que discurre a media ladera permitiéndonos vistas inmejorables de todo el valle. Cruzamos el río Vilanova a través de un puente de madera en una zona boscosa, donde alisos, castaños y robles resguardan al caminante que se pierde bajo sus copas. Pasamos Caraduxe y Ferreirela de Riba para llegar a nuestro punto de partida.
La ruta se inicia en la localidad de A Espía (Vegadeo) y a la misma se accede a través de la AS-11 que une Vegadeo con Los Oscos.
Sus catorce kilómetros nos permiten a lo largo de poco más de cuatro horas, disfrutar del agua y sus aprovechamientos a lo largo de siglos en el medio rural. Desde la parte baja de Taramundi se coge un camino que nos lleva a Mazonovo, donde podremos visitar el Museo de los Molinos.
La senda se inicia a la entrada del pueblo, donde encontraremos un lugar adecuado para dejar el coche. A los pocos metros nos encontraremos con un panel informativo que nos dará una idea general del itinerario.
El recorrido, de pocos kilómetros y gran accesibilidad, atraviesa bosques caducifolios —con robles, castaños, abedules y avellanos— y asciende hasta una zona de monte bajo, desde donde se descubren amplias panorámicas del valle del río Agüeira.
Desde la capital municipal nos dirigimos a la salida del pueblo hacia Galicia, encontrándonos a mano derecha con la plaza de San Isidro en cuyo centro está la capilla con este mismo nombre, coincidiendo con el punto de inicio de la ruta.
Empezamos la ruta en la hermosa aldea de Ferreira, una de las mejor conservadas del municipio, donde podemos admirar la arquitectura popular de la zona mientras paseamos por sus estrechos caminos a la sombra de centenarias parras.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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