La ruta comienza en Santa Eufemia, poco después de rebasar el Ecomuseo del Pan en dirección a Pacios. Nos adentramos por un pequeño sendero a través de un bosque autóctono poblado por robles, abedules, acebos y castaños.
El camino discurre paralelo a un cierre tradicional de piedra muy característico de la comarca: muro de cuarcita rematado por una hilera de piedras verticales. Después de un tramo de descenso cruzamos el río por una pasarela de madera. Continuamos entre prados y bosque el camino que nos conduce a Vilarello. Al llegar al pueblo podemos hacer un alto para admirar tranquilamente su magnífica arquitectura en piedra. Grandes casas que nos hablan de un pasado de mayor actividad agrícola y ganadera, de mayor bullicio, risas y ruidos. Hoy podemos disfrutar de su tranquilidad y silencio e imaginar todo un sin fin de historias que nos sugiere la muda piedra. Continuamos camino por el monte y en breve nos cruzamos con la ruta de los bosques y la senda verde del Agüeira en el robledal de Pacios, tras cruzarlo salimos a la carretera Pacios-Santa Eufemia, continuamos por ella hacia la derecha y tras un corto tramo llegamos nuevamente al inicio de la ruta. Antes de dejar Santa Eufemia recomendamos una visita al Ecomuseo del Pan, a través del cual entenderá el proceso de elaboración de este alimento básico, desde la siembra del cereal hasta el amasado y la cocción en el propio horno de la casa.
La ruta se inicia en Villanueva capital del concejo, desde la que partimos en dirección a Santa Eufemia donde se conserva aún una hermosa capilla de estilo barroco popular construída entre los siglos XVII y XVIII que merece ser visitada. Prosiguiendo el itinerario por la carretera y tras unos trescientos metros de andadura, se alcanza el Puente de Castañeira, debiendo tomar tras cruzarlo un camino que sale a la derecha, llegando así a un espléndido bosque de abedules al lado del abandonado caserío de Abilleira.
La ruta comienza en el área recreativa de Pumares; cruzamos la carretera y nos dirigimos paralelos al río hasta Pumares, pueblo de antigua actividad ferreira, en el que todavía podemos observar los restos de un antiguo mazo. Desde aquí, por una senda señalizada, y dejando el río Agüeira a nuestra izquierda continuamos un ligero ascenso adentrándonos en un bosque legendario caracterizado por especies de ribera (alisos, fresnos, sauces, y avellanos) y por robles y castaños que con sus caprichosas formas son verdaderos monumentos.
El itinerario comienza al lado de la capilla de Salgueiras, situado en la AS-27 a 6 Kilómetros de Villanueva. Durante todo el recorrido debemos observar el entorno que nos rodea: las casas, sus construcciones anejas, las huertas, los prados, los aperos de labranza, los bosques, para lograr entender la forma de vida de los vecinos de la zona.
Esta ruta circular recorre buena parte del valle del río Cabreira, combinando caminos de montaña en la ida y de fondo de valle en la vuelta. Se inicia junto al hotel La Rectoral, tomando el camino que asciende entre el arbolado hacia la Sierra de Eiroá. Sin llegar a alcanzar su cumbre nos desviamos hacia el pueblo de Piñeiro, para llegar a él en suave descenso y disfrutar de su arquitectura tradicional y cabazos alzados al cielo.
La ruta se inicia en la población de Tol. En el cruce de la iglesia de San Salvador, seguiremos la indicación hacia el aparcamiento del área de Fontequias, en las inmediaciones del barrio de Cabaleiros.
La ruta se inicia en la localidad de A Espía (Vegadeo) y a la misma se accede a través de la AS-11 que une Vegadeo con Los Oscos.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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