La senda se inicia a la entrada del pueblo, donde encontraremos un lugar adecuado para dejar el coche. A los pocos metros nos encontraremos con un panel informativo que nos dará una idea general del itinerario.
Continuamos hasta llegar a Salías, desde aquí podemos observar gran parte de la ensenada de la Linera, Castropol del lado izquierdo, Figueras del lado derecho y como fondo Ribadeo y el puente de los Santos; el islote de Turullón con su singular silueta. En marea baja se pueden ver los cultivos de ostras y moluscos de la ría del Eo. Espectacular es el contraste que nos ofrece el azul de la ría con los verdes prados que la arropan. Nuestra siguiente parada es el viaducto del Esquilo donde encontramos una pequeña carpintería de Ribera. La única superviviente de las muchas que antaño había en la zona, dedicadas a la construcción de embarcaciones de pesca. Tras ella, la ensenada de la Linera es el contraste que nos ofrece una fantástica panorámica. Y un trecho más allá retrocedemos en el tiempo al contemplar los restos del molino de As Acías, un antiguo molino de mareas. En las cercanías del mismo dos pequeñas calas nos ofrecen la posibilidad de un baño. Finalizamos la ruta en Figueras, singular villa marinera que merece una visita. El camino de vuelta discurre por el mismo lugar, si estamos cansados y es verano tenemos la posibilidad de regresar en barca.
Comenzamos la ruta en San Martín de Oscos donde podemos ver la Iglesia parroquial, con planta de cruz latina, amplio espacio porticado e inscripción de 1828. A la derecha de la fachada observamos uno de los hórreos más característicos de los Oscos con cubierta mixta (pizarra y paja), que corresponde a los modelos primitivos. Frente a la Iglesia tenemos la casona de los Guzmanes, antigua casa señorial del s. XVIII, que conserva en el pórtico de su entrada principal un escudo labrado en piedra. Cruzamos el puente que atraviesa el río San Martín para iniciar el ascenso al monte Marón, adentrándonos en un pequeño bosque de abedules y robles, que hacen aún más agradable nuestro paseo.
Esta ruta circular recorre buena parte del valle del río Cabreira, combinando caminos de montaña en la ida y de fondo de valle en la vuelta. Se inicia junto al hotel La Rectoral, tomando el camino que asciende entre el arbolado hacia la Sierra de Eiroá. Sin llegar a alcanzar su cumbre nos desviamos hacia el pueblo de Piñeiro, para llegar a él en suave descenso y disfrutar de su arquitectura tradicional y cabazos alzados al cielo.
El recorrido, de pocos kilómetros y gran accesibilidad, atraviesa bosques caducifolios —con robles, castaños, abedules y avellanos— y asciende hasta una zona de monte bajo, desde donde se descubren amplias panorámicas del valle del río Agüeira.
La Ruta de Os Ferreiros es un recorrido circular que invita a descubrir la esencia de Taramundi a través de su paisaje, su historia y sus oficios tradicionales. Un paseo accesible y lleno de encanto, perfecto para disfrutar de la naturaleza y el patrimonio cultural del concejo.
La ruta comienza en Santa Eufemia, poco después de rebasar el Ecomuseo del Pan en dirección a Pacios. Nos adentramos por un pequeño sendero a través de un bosque autóctono poblado por robles, abedules, acebos y castaños.
Desde la capital municipal nos dirigimos a la salida del pueblo hacia Galicia, encontrándonos a mano derecha con la plaza de San Isidro en cuyo centro está la capilla con este mismo nombre, coincidiendo con el punto de inicio de la ruta.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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