La senda se inicia a la entrada del pueblo, donde encontraremos un lugar adecuado para dejar el coche. A los pocos metros nos encontraremos con un panel informativo que nos dará una idea general del itinerario.
Continuamos hasta llegar a Salías, desde aquí podemos observar gran parte de la ensenada de la Linera, Castropol del lado izquierdo, Figueras del lado derecho y como fondo Ribadeo y el puente de los Santos; el islote de Turullón con su singular silueta. En marea baja se pueden ver los cultivos de ostras y moluscos de la ría del Eo. Espectacular es el contraste que nos ofrece el azul de la ría con los verdes prados que la arropan. Nuestra siguiente parada es el viaducto del Esquilo donde encontramos una pequeña carpintería de Ribera. La única superviviente de las muchas que antaño había en la zona, dedicadas a la construcción de embarcaciones de pesca. Tras ella, la ensenada de la Linera es el contraste que nos ofrece una fantástica panorámica. Y un trecho más allá retrocedemos en el tiempo al contemplar los restos del molino de As Acías, un antiguo molino de mareas. En las cercanías del mismo dos pequeñas calas nos ofrecen la posibilidad de un baño. Finalizamos la ruta en Figueras, singular villa marinera que merece una visita. El camino de vuelta discurre por el mismo lugar, si estamos cansados y es verano tenemos la posibilidad de regresar en barca.
La ruta comienza en la parte alta del pueblo de Bres a través de un ancho camino de tierra que nos conduce al molino de Guxo, en excelente estado de conservación y además cuenta en sus proximidades con una minicentral eléctrica.
Ruta de naturaleza y etnografía que se inicia al lado de la casa de cultura en Santa Eulalia de Oscos.
Iniciamos el paseo en la antigua estación de San Tirso de Abres, hoy rehabilitada para vivienda privada, encontrándonos el primero de los seis túneles a escasos 300 m, continuando al lado del río Eo disfrutando en cada momento de estupendas panorámicas del cauce fluvial, de incalculable valor ecológico y piscícola, en el que abundan gran número de especies acuáticas siendo las más características la trucha, la lamprea y el salmón. Posteriormente el camino atraviesa la carretera general N-640 y nos conduce hasta una antigua central eléctrica construida en 1932 situada justo antes de atravesar otro de los túneles horadados en la roca viva, que nos deja próximos a la pasarela peatonal sobre el río Eo.
La ruta se inicia en San Cristobal, lugar en el que encontramos numerosas muestras de arquitectura popular en estado puro percibiendo la sensación de haber retrocedido varios siglos en el tiempo. Desde su capilla vemos el valle de Río Ahío cubierto de un hermoso manto de bosque autóctono que nos deslumbra son su colorido típico.
Empezamos la ruta en la hermosa aldea de Ferreira, una de las mejor conservadas del municipio, donde podemos admirar la arquitectura popular de la zona mientras paseamos por sus estrechos caminos a la sombra de centenarias parras.
Descarga la ruta en PDF y KML y sigue el recorrido con tu bicicleta de montaña o BTT. Con diferentes niveles de dificultad, duración, desnivel y longitud. Si no tienes bicicleta puedes alquilarla.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
Ver el vídeo