
El lugar fue reconocido como poblado fortificado en 1969 por José Manuel González quien lo registró con la denominación de «El Castro». Se localiza a una altitud de 230-250 m sobre el nivel del mar y se extiende sobre una superficie próxima a las 2 Ha. Es, por tanto, uno de los mayores castros catalogados en las tierras interiores del Navia-Eo.

El castro estuvo delimitado hacia el norte por un profundo foso rebajado en la roca con escarpes que superaban los 4 m de profundidad y 6 m de amplitud.

Las excavaciones arqueológicas se iniciaron en julio de 2000 como parte de las actividades programas en el Plan Arqueológico de la Cuenca del Navia-Eo. Hasta el momento se han exhumado en distinto grado hasta una docena de edificios organizados, una sauna castreña, varios tramos de calles y de fortificaciones correspondientes a diferentes épocas del poblado.

Cuenta con visitas guiadas durante los meses de verano, Semana Santa y algunas otras fechas señalas. Para más información dirigirse a la oficina de turismo de Taramundi.
Visita libre
La casa donde nació Antonio Raimundo Ibáñez, Marqués de Sargadelos (1749-1809) es actualmente un espacio expositivo dedicado a la vida y la obra de este comerciante, industrial e ilustrado, que a fines del siglo XVIII construyó en Sargadelos (Cervo, Lugo) una de las primeras fábricas de fundición de hierro colado y de loza de España.
A dos kilómetros del casco urbano de Vegadeo se encuentra el pueblo de Piantón, al cual se puede ir caminando ya que todo el recorrido cuenta con acera. Precioso paseo que discurre a lo largo del Río Suarón.
Quedan vestigios en la comarca de los Oscos que nos cuentan que la minería fue una actividad que se desarrolló en la zona desde tiempos prehistóricos. Antes de la conquista de los romanos, los pobladores de esta región ya buscaban pepitas de oro en los placeres de los ríos. Pero fue tras la llegada de éstos cuando se potenció esta industria. En la época Flavia, a principios del siglo I d.C., se vivió una primera edad de oro. Los castros resurgían como consecuencia de las explotaciones y el paisaje se vio salpicado de pequeñas industrias de las que aún quedan restos como: forjas, hornos de función y muestras de la tecnología que se empleó para la explotación del yacimiento.
Museo nacido para dar a conocer la gran variedad de ingenios hidráulicos y de mano que servían para poder moler los cereales, utilizados a lo largo de la historia y en distintos lugares del mundo.
Entre el patrimonio artístico de San Martín de Oscos cabe destacar el legendario y majestuoso Palacio de Mon. Condicionado por la disposición inclinada del terreno, su fachada principal está orientada al sur mientras sus cimientos se adaptan a la ladera, encajándose en la crujía oeste bajo rasante mientras va desarrollando altura hacia el este.