
Los lugares elegidos para erigir los castros eran los promontorios situados a media ladera o en la cumbre, y próximos a los ríos y arroyos, para asegurar así el abastecimiento de agua y la posibilidad de construir fosos como sistema defensivo.
De los hallados en San Martín cabe citar los siguientes:
Ubicados ambos en la aldea de Bousoño, su característica principal es el empleo, como sistema defensivo, único en el Principado de Asturias en este tipo de poblados, de lajas de piedra clavadas o hincadas, e intercaladas en hileras entre los fosos, conocidas técnicamente con el nombre de Caballos de Frisia. Así mismo, disponen también de otros elementos defensivos peculiares, como los fosos y las murallas.
Se trata de castros sin ningún tipo de sistema defensivo ni de habitación, que seguramente eran utilizados como puntos estratégicos de visualización de las explotaciones mineras próximas.
El castro de Deilán, a diferencia del resto de castros hallados en el territorio, carece de elementos defensivos tales como fosos y murallas, empleando aterrazamientos como sistema de estructura del recinto.
El caserío Viduedo es una ganadería ecológica certificada situada en la aldea de As Poceiras, donde los animales se crían en contacto directo con el entorno, alimentándose todo el año de praderas naturales, lo que es garantía de salud y calidad.
En la localidad de Villarquille (San Martín de Oscos) encontramos la Casa del Marco, una casa campesina con sus muebles, enseres y aperos a través de la cual se muestra la forma de vida de la sociedad rural de la comarca hasta mediados del siglo XX.