Escondida entre montañas y bosques del occidente asturiano, la Cascada del Cioyo es uno de esos lugares que parecen sacados de un cuento. El sonido del agua al caer, la vegetación exuberante que la rodea y la paz del entorno hacen de este rincón un destino ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza.
Una caminata entre árboles, pequeñas cascadas y paisajes que invitan a parar y respirar. Al final del recorrido, la gran cascada del Cioyo se abre paso con fuerza entre la roca, regalando una imagen de belleza salvaje difícil de olvidar.
Inicio y fin del recorrido: Desde el aparcamiento retrocedemos unos 4 ó 5 metros andando, y encontraremos el sendero que nos dirigirá a la cascada. Una estrecha senda nos lleva a las cascadas de menor altura, pero no por ello de menor belleza. A la cascada del Cioyo, de mayor altura se llega atravesando la montaña.
Es recomendable llevar agua, algo de abrigo y calzado con buen agarre por los abruptos desniveles y el terreno.
Al acercarte al río, la vegetación cambia: sauces, musgos, líquenes y helechos tapizan las rocas y los márgenes del arroyo, creando un paisaje de cuento. Antes de llegar a la gran cascada del Cioyo, el camino pasa por pequeñas caídas de agua y pozas cristalinas, que ya adelantan la belleza del lugar final. Algunas son accesibles y perfectas para un descanso con vistas.
A lo largo del recorrido hay puntos donde se abren vistas hacia el valle, especialmente antes de la última bajada hacia la cascada. Son lugares ideales para hacer fotos o simplemente parar y contemplar.
El entorno natural que rodea la cascada ofrece espacios tranquilos y sombreados ideales para relajarse, tomar un tentempié o simplemente dejarse llevar por el sonido del agua y los cantos del bosque.
Es un lugar perfecto para llevar una pequeña mochila con comida ligera, una manta y disfrutar de un picnic sencillo y respetuoso con el medio ambiente.
L’itinéraire commence dans la partie supérieure du village de Bres par un large chemin de terre qui mène au moulin de Guxo, qui est en excellent état et dispose d’une mini-centrale électrique à proximité.
La ruta arranca en una curva situada entre el puente y la aldea de Sualleiro, justo al lado de los apartamentos que llevan ese mismo nombre. Inaugurada en agosto de 2020, se presenta bien cuidada y correctamente señalizada con flechas pintadas en árboles y piedras.
L’itinéraire commence à San Martín de Oscos, où l’on peut voir l « église paroissiale, avec un plan en croix latine, un grand espace à portique et une inscription datant de 1828. À droite de la façade se trouve l’un des hórreos les plus caractéristiques des Oscos, avec un toit mixte (ardoise et chaume), qui correspond aux modèles primitifs. En face de l » église se trouve le manoir des Guzmanes, un ancien manoir du XVIIIe siècle qui conserve un blason sculpté dans la pierre sur le portique de son entrée principale. Nous traversons le pont qui enjambe la rivière San Martín pour commencer l’ascension du mont Marón, en pénétrant dans une petite forêt de bouleaux et de chênes, ce qui rend notre promenade encore plus agréable.
L’itinéraire commence à San Cristobal, un endroit où l’on trouve de nombreux exemples d’architecture populaire à l « état pur, qui nous donnent l’impression d » être revenus plusieurs siècles en arrière. Depuis sa chapelle, nous pouvons voir la vallée du Río Ahío recouverte d’un magnifique manteau de forêt indigène qui nous éblouit par ses couleurs typiques.
Téléchargez l’itinéraire en PDF et KML et suivez-le avec votre VTT ou MTB. Avec différents niveaux de difficulté, de durée, de pente et de longueur. Si vous n’avez pas de vélo, vous pouvez en louer un.
Téléchargez l’itinéraire en PDF et KML et suivez l’itinéraire avec votre vélo de montagne ou VTT.