
Su terraza invita a disfrutar de la gastronomía local mientras se degusta su propia sidra natural, elaborada en el lagar de la casa, con manzanas de 24 variedades cultivadas en sus cinco hectáreas y un cuidadoso proceso tradicional que culmina en una producción de hasta 200 000 litros.
La carta recorre los sabores de la región con raciones tan populares como la tabla de quesos de Taramundi, fabes con almejas, tortillas variadas (incluida la icónica “tortilla Solleiro” con pimientos) y postres típicos, todo acompañado además por una selecta carta de vinos.
Abierta desde Semana Santa y durante todo julio y agosto, sin reserva previa, ofrece cocina de mediodía y noche, en un espacio accesible incluso para visitantes con mascotas. Su reconocimiento incluye dos Trisqueles de la Guía Michigrín 2014, certificado de excelencia de Tripadvisor en 2015 y haber sido finalista en el Concurso de Sidra de Gijón.
Una parada imprescindible para los que deseen saborear auténtica tradición oscoseaense.
En un entorno natural de incomparable belleza en la confluencia de los ríos Cabreira y Turía, se encuentra el Mesón de los molinos de Mazonovo.
Situado en un entorno privilegiado junto al puerto de Figueras, este restaurante ofrece una experiencia gastronómica que combina tradición y calidad en un ambiente acogedor. Su ubicación permite disfrutar de vistas panorámicas a la ría del Eo, creando un ambiente único para los comensales.
Casa Petronila ofrece una experiencia gastronómica que fusiona la tradición asturiana con un entorno acogedor. Su restaurante, ubicado en la planta baja del hotel, destaca por su ambiente familiar y vistas panorámicas al valle del occidente asturiano.
Mesón Monjardín, en Vegadeo, ofrece una experiencia culinaria centrada en la cocina casera asturiana, destacándose por la frescura de sus ingredientes y la autenticidad de sus platos. El restaurante se caracteriza por su ambiente acogedor, perfecto para disfrutar de una comida tranquila en buena compañía.
En un enclave privilegiado con vistas al valle de Taramundi, este restaurante ofrece una experiencia gastronómica que combina tradición y autenticidad en un entorno acogedor. Es una opción ideal para quienes desean disfrutar de la cocina asturiana en un ambiente tranquilo y familiar.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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