
Su terraza invita a disfrutar de la gastronomía local mientras se degusta su propia sidra natural, elaborada en el lagar de la casa, con manzanas de 24 variedades cultivadas en sus cinco hectáreas y un cuidadoso proceso tradicional que culmina en una producción de hasta 200 000 litros.
La carta recorre los sabores de la región con raciones tan populares como la tabla de quesos de Taramundi, fabes con almejas, tortillas variadas (incluida la icónica “tortilla Solleiro” con pimientos) y postres típicos, todo acompañado además por una selecta carta de vinos.
Abierta desde Semana Santa y durante todo julio y agosto, sin reserva previa, ofrece cocina de mediodía y noche, en un espacio accesible incluso para visitantes con mascotas. Su reconocimiento incluye dos Trisqueles de la Guía Michigrín 2014, certificado de excelencia de Tripadvisor en 2015 y haber sido finalista en el Concurso de Sidra de Gijón.
Una parada imprescindible para los que deseen saborear auténtica tradición oscoseaense.
El Castelo se ubica en una antigua casa de labranza de 1923, restaurada con materiales tradicionales como piedra, castaño y pizarra. Su comedor, con capacidad para 55 personas, ofrece un ambiente rústico y cálido, ideal para disfrutar de una comida tranquila. Además, cuenta con una amplia finca y terraza exterior, perfecta para los días soleados.
Casa Jano es un restaurante en Vegadeo que ofrece una experiencia culinaria basada en la cocina asturiana tradicional, destacando por su parrilla y platos elaborados con productos locales de calidad.
Ubicado en el pintoresco muelle de Castropol, este restaurante ofrece una experiencia gastronómica que combina la tradición marinera con una cocina de calidad. Su ambiente acogedor y su privilegiada ubicación junto a la ría del Eo lo convierten en una parada ideal para los amantes de los sabores del mar.
Casa Vicente es un restaurante con más de 80 años de historia, gestionado por la tercera generación de la familia fundadora . Ubicado en una antigua casa de labranza de 1923, restaurada con materiales tradicionales como piedra, castaño y pizarra, ofrece una experiencia gastronómica que combina tradición y calidad.
Acogedor y con marcado sabor tradicional, este restaurante ofrece una experiencia auténtica y sin artificios, ideal para quienes valoran la cocina casera en un entorno tranquilo. Su ambiente familiar y cercano lo convierte en un lugar muy apreciado tanto por visitantes como por locales.
Situado en la tranquila villa marinera de Figueras, este albergue ofrece una experiencia acogedora y funcional para peregrinos y viajeros. Su ubicación estratégica, a solo 2 km de Ribadeo y cerca de las playas de Arnao y Penarronda, lo convierte en una parada ideal en el Camino del Norte.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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