
Su cocina se centra en platos regionales asturianos, elaborados con productos locales y de temporada. Entre sus especialidades se encuentran el pote asturiano, el bacalao a la cazuela y carnes a la brasa. También ofrecen menús del día y opciones a la carta, adaptándose a diferentes gustos y preferencias .
El comedor, con capacidad para 97 personas, ofrece un ambiente rústico y cálido, ideal para disfrutar de una comida tranquila. Además, cuenta con una amplia finca y terraza exterior, perfecta para los días soleados .
Con una ubicación privilegiada cerca de la playa y un entorno natural, Casa Vicente es una opción atractiva para quienes buscan disfrutar de la gastronomía asturiana en un ambiente auténtico y relajado.
Casa Pedro ofrece una experiencia culinaria que combina la autenticidad de la cocina asturiana con un entorno sereno y encantador. Desde 1995, este restaurante ha sido gestionado por Pedro y Mari Mar, quienes han mantenido una dedicación constante a la calidad y al trato cercano con los comensales.
Situado en el pintoresco Paseo del Muelle de Castropol, Mesón La Santina ofrece una experiencia gastronómica que combina la tradición asturiana con un ambiente acogedor. Su ubicación junto al puerto permite disfrutar de vistas panorámicas a la ría del Eo, creando un entorno ideal para una comida tranquila.
En el corazón de Taramundi, este restaurante ofrece una experiencia culinaria que combina tradición y autenticidad en un entorno acogedor. Es un lugar ideal para quienes desean disfrutar de la cocina asturiana en un ambiente familiar y relajado.
Situado en la tranquila villa marinera de Figueras, este albergue ofrece una experiencia acogedora y funcional para peregrinos y viajeros. Su ubicación estratégica, a solo 2 km de Ribadeo y cerca de las playas de Arnao y Penarronda, lo convierte en una parada ideal en el Camino del Norte.
El Castelo se ubica en una antigua casa de labranza de 1923, restaurada con materiales tradicionales como piedra, castaño y pizarra. Su comedor, con capacidad para 55 personas, ofrece un ambiente rústico y cálido, ideal para disfrutar de una comida tranquila. Además, cuenta con una amplia finca y terraza exterior, perfecta para los días soleados.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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