
Los lugares elegidos para erigir los castros eran los promontorios situados a media ladera o en la cumbre, y próximos a los ríos y arroyos, para asegurar así el abastecimiento de agua y la posibilidad de construir fosos como sistema defensivo.
De los hallados en San Martín cabe citar los siguientes:
Ubicados ambos en la aldea de Bousoño, su característica principal es el empleo, como sistema defensivo, único en el Principado de Asturias en este tipo de poblados, de lajas de piedra clavadas o hincadas, e intercaladas en hileras entre los fosos, conocidas técnicamente con el nombre de Caballos de Frisia. Así mismo, disponen también de otros elementos defensivos peculiares, como los fosos y las murallas.
Se trata de castros sin ningún tipo de sistema defensivo ni de habitación, que seguramente eran utilizados como puntos estratégicos de visualización de las explotaciones mineras próximas.
El castro de Deilán, a diferencia del resto de castros hallados en el territorio, carece de elementos defensivos tales como fosos y murallas, empleando aterrazamientos como sistema de estructura del recinto.
Museo nacido para dar a conocer la gran variedad de ingenios hidráulicos y de mano que servían para poder moler los cereales, utilizados a lo largo de la historia y en distintos lugares del mundo.
Quedan vestigios en la comarca de los Oscos que nos cuentan que la minería fue una actividad que se desarrolló en la zona desde tiempos prehistóricos. Antes de la conquista de los romanos, los pobladores de esta región ya buscaban pepitas de oro en los placeres de los ríos. Pero fue tras la llegada de éstos cuando se potenció esta industria. En la época Flavia, a principios del siglo I d.C., se vivió una primera edad de oro. Los castros resurgían como consecuencia de las explotaciones y el paisaje se vio salpicado de pequeñas industrias de las que aún quedan restos como: forjas, hornos de función y muestras de la tecnología que se empleó para la explotación del yacimiento.
Entre el patrimonio artístico de San Martín de Oscos cabe destacar el legendario y majestuoso Palacio de Mon. Condicionado por la disposición inclinada del terreno, su fachada principal está orientada al sur mientras sus cimientos se adaptan a la ladera, encajándose en la crujía oeste bajo rasante mientras va desarrollando altura hacia el este.
La casa donde nació Antonio Raimundo Ibáñez, Marqués de Sargadelos (1749-1809) es actualmente un espacio expositivo dedicado a la vida y la obra de este comerciante, industrial e ilustrado, que a fines del siglo XVIII construyó en Sargadelos (Cervo, Lugo) una de las primeras fábricas de fundición de hierro colado y de loza de España.