El itinerario comienza en el pueblo de A Revoqueira, a tres kilómetros de San Martín.
Esta localidad se caracteriza por una arquitectura popular bien conservada y una suave orografía con verdes prados, en los que pastan numerosas vacas con sus crías. Poco después encontraremos el bosque autóctono (robles, castaños y abedules) que nos acompaña hasta llegar a Mon. Aquí el caminante quedará asombrado por la majestuosidad del Palacio de Mon, ejemplo de arquitectura barroca y señorial de la comarca. Continuamos la andadura por un camino de carro delimitado por muros de piedra y «chantos» (lajas de pizarra hincadas) adornados con musgos y helechos hasta llegar a la capilla de Santa Marina, lugar en el que merece la pena pararse y asomarse al valle del río Ahío en cuyo fondo luce el Mazo de Mon. Continuamos el descenso hasta el mazo atravesando un frondoso y centenario castañal salpicado de «corripas» (construcciones circulares de piedra para guardar castañas), hasta llegar al escondido mazo de Mon. En este privilegiado espacio natural encontramos los restos del Mazo, junto a la antigua acequia, aún hoy perfectamente conservada. En este punto y antes de iniciar el camino de vuelta, por el mismo sendero, debemos pararnos a tomar aliento y disfrutar del río Ahío y del ecosistema que lo rodea, caracterizado por bosque de ribera en el que bañan sus raíces alisos, fresnos y sauces. A mitad de subida nos desviamos a mano izquierda hasta Ventosa para regresar a Revoqueira.
Descarga la ruta en PDF y KML y sigue el recorrido con tu bicicleta de montaña o BTT. Con diferentes niveles de dificultad, duración, desnivel y longitud. Si no tienes bicicleta puedes alquilarla.
La ruta se inicia en San Cristobal, lugar en el que encontramos numerosas muestras de arquitectura popular en estado puro percibiendo la sensación de haber retrocedido varios siglos en el tiempo. Desde su capilla vemos el valle de Río Ahío cubierto de un hermoso manto de bosque autóctono que nos deslumbra son su colorido típico.
Este proyecto pionero e inédito, pretende impulsar y enriquecer Los Oscos a través de la vertebración artística, ofreciendo una conexión entre artistas, visitantes, naturaleza y tradición. Resaltando la belleza, cultura y tradición de los Oscos. Para ello se ha elegido una ruta circular de 10 Km. Dicha ruta comienza y termina en Santa Eulalia de Oscos.
La ruta se inicia en la plaza de Sta. Eulalia de Oscos descendiendo a la parte baja del pueblo y continuando por un precioso sendero que rodeado de bosque autóctono nos lleva hasta Ferreirela de Baxo, lugar en el que merece la pena pararse y visitar el Museo Casa Natal del Marqués de Sargadelos.
En el Teixo y justamente detrás del albergue arranca la pista forestal por la que se inicia el paseo hacia el Alto de Ouroso. El camino es ancho y transitable por vehículos todo terreno, por lo que no hay apenas posibilidad de pérdida. La ruta discurre cómodamente entre amplios pastizales, brezales y pinares de repoblación para así alcanzar un rellano sobre el que existe una pequeña laguna donde a media mañana son muchos los caballos que se acercan a este punto para abrevar y refrescarse a la sombra de los pinos. Los animales pastan en estado semisalvaje y requieren escasas atenciones por parte de sus dueños, por lo que la cabaña caballar se ha incrementado notablemente en los últimos años.
El itinerario comienza al lado de la capilla de Salgueiras, situado en la AS-27 a 6 Kilómetros de Villanueva. Durante todo el recorrido debemos observar el entorno que nos rodea: las casas, sus construcciones anejas, las huertas, los prados, los aperos de labranza, los bosques, para lograr entender la forma de vida de los vecinos de la zona.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
Ver el vídeo