
El conjunto cuenta con un espacio de recepción de visitantes, una zona de siembra, una era, un hórreo, un molino y un centro de interpretación dividido en tres salas. En cada una de ellas se explica a través de paneles, aperos y herramientas, una parte del proceso.
Horario de verano:
(resto año consultar con el Ayuntamiento de Villanueva de Oscos – Telf: 985626084)
Todos los días excepto los miércoles de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 horas.
Miércoles cerrado.
Visitas guiadas:
a las 13:00 y a las 16:30 horas todos los días excepto los miércoles.
Imprescindible concertar cita previa.
Adultos:
2,50 euros
Niños menores de 12 años en familia:
gratis
Mayores de 65 años:
2 euros
Grupos concertados (mín. 15 personas):
2 euros / persona
Los castros son núcleos de población de carácter eminentemente estratégico y defensivo. Se dan en todo el Noroeste peninsular (cultura castreña). Estos poblados surgen, en la transición de la Edad de Bronce a la Edad de Hierro, llegando a alcanzar su máximo apogeo durante la Segunda Edad de Hierro.
Quedan vestigios en la comarca de los Oscos que nos cuentan que la minería fue una actividad que se desarrolló en la zona desde tiempos prehistóricos. Antes de la conquista de los romanos, los pobladores de esta región ya buscaban pepitas de oro en los placeres de los ríos. Pero fue tras la llegada de éstos cuando se potenció esta industria. En la época Flavia, a principios del siglo I d.C., se vivió una primera edad de oro. Los castros resurgían como consecuencia de las explotaciones y el paisaje se vio salpicado de pequeñas industrias de las que aún quedan restos como: forjas, hornos de función y muestras de la tecnología que se empleó para la explotación del yacimiento.
La Casa del Agua de Bres, Taramundi, nace con el objeto de dar a conocer la relación entre las culturas y la dinámica del agua a lo largo de la historia. En esta instalación el agua se concibe, por una parte, como una sustancia viva capaz de desarrollar una fuerza que los hombres han venido utilizando a lo largo de la historia para ejecutar tareas que requieren potencia y trabajo rutinario.
Entre el patrimonio artístico de San Martín de Oscos cabe destacar el legendario y majestuoso Palacio de Mon. Condicionado por la disposición inclinada del terreno, su fachada principal está orientada al sur mientras sus cimientos se adaptan a la ladera, encajándose en la crujía oeste bajo rasante mientras va desarrollando altura hacia el este.
Algunos artesanos realizan demostraciones en sus talleres del oficio que desarrollan. De esta manera el visitante puede ver todo el proceso de elaboración de los productos, lo que le permite, además, participar de manera activa en el mismo.