La ruta comienza en la parte alta del pueblo de Bres a través de un ancho camino de tierra que nos conduce al molino de Guxo, en excelente estado de conservación y además cuenta en sus proximidades con una minicentral eléctrica.
El recorrido continúa por un pequeño sendero dejando el arroyo a mano derecha hasta llegar a un puente de madera que debemos cruzar para iniciar el ascenso a través de un souto de castaños hasta alcanzar el Chao do Cobo, zona donde es frecuente encontrar huellas de paso de jabalí. La senda continúa en sentido ascendente pasando por Cabaza hasta llegar al Teixo, atravesando prados y pequeños bosques de robles. Desde el alto del Teixo en días despejados son inmejorables las vistas del norte del concejo (Sela de Entorcisa, Sela de Fabal, etc). El itinerario pasa por Brataramundi y tras un acusado descenso se llega al Molino Viejo y al Molino de Nela, tanto uno como otro en mal estado de conservación por haber caído en desuso. Dichos ingenios hidráulicos se dedicaban antaño a la molienda de maíz, trigo, avena y centeno, cereales utilizados para alimento de personas y animales. Desde este punto se inicia un ligero ascenso por un bonito sendero en el que abundan a uno y otro lado robles y arándanos, llegando a una pista más ancha de tierra que en sentido descendente nos lleva hasta el punto de inicio.
La ruta comienza en el área recreativa de Pumares; cruzamos la carretera y nos dirigimos paralelos al río hasta Pumares, pueblo de antigua actividad ferreira, en el que todavía podemos observar los restos de un antiguo mazo. Desde aquí, por una senda señalizada, y dejando el río Agüeira a nuestra izquierda continuamos un ligero ascenso adentrándonos en un bosque legendario caracterizado por especies de ribera (alisos, fresnos, sauces, y avellanos) y por robles y castaños que con sus caprichosas formas son verdaderos monumentos.
En nuestra comarca la ruta empieza en la playa de Penarronda, declarada monumento natural por sus altos valores ambientales, playa que ostenta la bandera azul y en la que no se puede perder un buen baño.
Escondida entre montañas y bosques del occidente asturiano, la Cascada del Cioyo es uno de esos lugares que parecen sacados de un cuento. El sonido del agua al caer, la vegetación exuberante que la rodea y la paz del entorno hacen de este rincón un destino ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza. Una caminata entre árboles, pequeñas cascadas y paisajes que invitan a parar y respirar. Al final del recorrido, la gran cascada del Cioyo se abre paso con fuerza entre la roca, regalando una imagen de belleza salvaje difícil de olvidar.
Descarga la ruta en PDF y KML y sigue el recorrido con tu bicicleta de montaña o BTT. Con diferentes niveles de dificultad, duración, desnivel y longitud. Si no tienes bicicleta puedes alquilarla.
La senda se inicia a la entrada del pueblo, donde encontraremos un lugar adecuado para dejar el coche. A los pocos metros nos encontraremos con un panel informativo que nos dará una idea general del itinerario.
El recorrido, de pocos kilómetros y gran accesibilidad, atraviesa bosques caducifolios —con robles, castaños, abedules y avellanos— y asciende hasta una zona de monte bajo, desde donde se descubren amplias panorámicas del valle del río Agüeira.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
Ver el vídeo