Para iniciar la ruta nos trasladaremos al pueblo de Espasande y a medio kilómetro de aquí en dirección a Taramundi veremos a mano izquierda un panel explicativo en el inicio de la ruta.
Se trata de una antigua vía utilizada por los comerciantes que desde Castilla venían a Asturias y Galicia a vender sus productos, de forma que si en cualquiera de los parajes del recorrido cerramos los ojos escuchamos de nuevo el chirrido de los viejos carros y carretas tirados por sus bueyes. Poco después del inicio de la ruta nos encontramos con los restos de lo que fue un antiguo mesón, en el que los viandantes y sus animales paraban a reponer fuerzas. El recorrido discurre en su mayor parte inmerso en una gran mancha forestal de eucaliptos y pinos, atravesando bosquetes de robles y castaños salpicados de abundante vegetación arbustiva y herbácea que cambian de colorido indicándonos en qué época del año nos encontramos. Seguiremos las indicaciones hasta llegar a Lourido, donde podremos encontrar varias muestras de arquitectura popular, así como algún artesano que sigue practicando el arte de la cestería. Desde Lourido iniciamos un pequeño descenso que nos lleva hasta el final de la ruta en A Ferrería situada al lado del Río Eo, que hace frontera entre Asturias y Galicia. Para regresar al punto de inicio debemos volver sobre nuestros pasos hasta Espasande.
Escondida entre montañas y bosques del occidente asturiano, la Cascada del Cioyo es uno de esos lugares que parecen sacados de un cuento. El sonido del agua al caer, la vegetación exuberante que la rodea y la paz del entorno hacen de este rincón un destino ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza. Una caminata entre árboles, pequeñas cascadas y paisajes que invitan a parar y respirar. Al final del recorrido, la gran cascada del Cioyo se abre paso con fuerza entre la roca, regalando una imagen de belleza salvaje difícil de olvidar.
Empezamos la ruta en la hermosa aldea de Ferreira, una de las mejor conservadas del municipio, donde podemos admirar la arquitectura popular de la zona mientras paseamos por sus estrechos caminos a la sombra de centenarias parras.
La ruta arranca en una curva situada entre el puente y la aldea de Sualleiro, justo al lado de los apartamentos que llevan ese mismo nombre. Inaugurada en agosto de 2020, se presenta bien cuidada y correctamente señalizada con flechas pintadas en árboles y piedras.
La ruta comienza en la parte alta del pueblo de Bres a través de un ancho camino de tierra que nos conduce al molino de Guxo, en excelente estado de conservación y además cuenta en sus proximidades con una minicentral eléctrica.
El itinerario empieza en el Teixo, donde tras dejar el vehículo y pasar las últimas casas se inicia una fácil andadura por la carretera que une esta localidad con Santa Marina, abandonándola a la derecha por una pista ancha de tierra que nos conduce tras un leve descenso hasta el Arroyo das Mestas.
Antiguo Camino de Santiago que acogía a los romeros llegados por la Ría del Eo.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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