Esta ruta circular recorre buena parte del valle del río Cabreira, combinando caminos de montaña en la ida y de fondo de valle en la vuelta. Se inicia junto al hotel La Rectoral, tomando el camino que asciende entre el arbolado hacia la Sierra de Eiroá. Sin llegar a alcanzar su cumbre nos desviamos hacia el pueblo de Piñeiro, para llegar a él en suave descenso y disfrutar de su arquitectura tradicional y cabazos alzados al cielo.
En Piñeiro se puede optar por continuar por la ruta principal o tomar una variante más corta de la misma. En este caso, atravesando el pueblo, descenderemos por un camino entre el bosque hacia Aguillón, localizado en el fondo del valle, para alcanzar el itinerario de vuelta a Taramundi.
Si la opción elegida es hacer la ruta completa, desde Piñeiro continuaremos por la falda de la sierra siguiendo el camino forestal entre pinares que poco a poco desciende hacia Os Galiñeiros. A lo largo de este tramo podemos disfrutar de bonitas vistas del valle y las montañas que lo cierran por el sur.
A la entrada de Os Galiñeiros tomamos el camino asfaltado que desciende hacia Lóutima y poco después, en una curva muy pronunciada, nos desviamos a la derecha para tomar el camino que recorre la vega y llegar a O Mazo de Bres. Este lugar, donde tiempo atrás hubo un mazo, bodegas de artesanos cuchilleros, molino harinero y varias viviendas se halla en la actualidad abandonado, languideciendo las ruinas de sus construcciones semiocultas entre la maleza.
Dejando O Mazo de Bres atrás, cruzamos el río e iniciamos la subida a Bres. Destaca entre su caserío la silueta de la iglesia de San Pedro y del edificio de su antigua escuela, que hoy alberga la Casa del Agua. Aquí, haciendo un alto en el camino, podemos visitar una interesante exposición centrada en el agua como materia prima y fuerza motriz.
Saliendo de Bres junto al cementerio, descendemos hacia el río Cabreira y siguiendo el camino junto al río llegamos a Aguillón. Este pueblo tiene una larga historia de trabajo en torno al hierro, conservándose aún hoy un mazo. Un descanso en el área recreativa junto a la capilla de San Blás nos permitirá recuperar fuerzas para afrontar el último tramo de la ruta: la vuelta hacia Taramundi. Tras pasar junto al mazo salimos a la carretera y, por la senda acondicionada en su margen, regresamos a la villa.
El recorrido, de pocos kilómetros y gran accesibilidad, atraviesa bosques caducifolios —con robles, castaños, abedules y avellanos— y asciende hasta una zona de monte bajo, desde donde se descubren amplias panorámicas del valle del río Agüeira.
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El recorrido comienza en Louteiro, localidad a la que se accede tras tomar una desviación a la izquierda poco antes de la salida de Vegadeo en dirección a Galicia. Desde la capilla de este núcleo se inicia el trayecto antaño utilizado por peregrinos jacobeos y estraperlistas, que evitando el paso por caminos principales pasaban productos desde Galicia hasta Asturias.
Comenzamos la ruta en San Martín de Oscos donde podemos ver la Iglesia parroquial, con planta de cruz latina, amplio espacio porticado e inscripción de 1828. A la derecha de la fachada observamos uno de los hórreos más característicos de los Oscos con cubierta mixta (pizarra y paja), que corresponde a los modelos primitivos. Frente a la Iglesia tenemos la casona de los Guzmanes, antigua casa señorial del s. XVIII, que conserva en el pórtico de su entrada principal un escudo labrado en piedra. Cruzamos el puente que atraviesa el río San Martín para iniciar el ascenso al monte Marón, adentrándonos en un pequeño bosque de abedules y robles, que hacen aún más agradable nuestro paseo.
Antiguo Camino de Santiago que acogía a los romeros llegados por la Ría del Eo.
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Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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