Sus catorce kilómetros nos permiten a lo largo de poco más de cuatro horas, disfrutar del agua y sus aprovechamientos a lo largo de siglos en el medio rural. Desde la parte baja de Taramundi se coge un camino que nos lleva a Mazonovo, donde podremos visitar el Museo de los Molinos.
Continuando y tras un corto ascenso divisamos el Caserío de la Granda, desde donde descendemos hacia el fondo del valle adentrándonos en un tupido bosque autóctono de castaños y alisos. Aquí podemos optar por acercarnos a una cascada volviendo al camino principal hasta llegar al pueblo de Esquios, donde se puede visitar una colección de útiles y herramientas. En Esquíos hay dos alternativas: Seguir de frente hasta llegar a Veigas, o tomar un sendero a la izquierda que cruza el río Turía y accede a Teixois. El camino de Esquios-Veigas discurre entre una extensa masa de castaños en algunas zonas mezclados con robles y abedules. Veigas, un pueblo de cuento, supone en su conjunto un ejemplo de arquitectura bien conservada, desde el cual y tomando el viejo camino por la ladera derecha del río Turía llegamos a Teixois, donde hay un singular complejo etnográfico (conjunto de ingenios hidráulicos compuesto por un mazo, molino, batán, rueda de afilar y pequeña central eléctrica). Desde Teixois, se toma un camino paralelo al arroyo de As Mestas que conduce a Esquios, volviendo a Taramundi por el mismo camino por el que se inició la ruta.
La ruta está formada por dos tramos circulares con inicio y final en el propio núcleo de Villanueva. El de mayor longitud, de unos 12 km, coincide en parte con la ruta de los bosques.
Comenzamos la ruta en San Martín de Oscos donde podemos ver la Iglesia parroquial, con planta de cruz latina, amplio espacio porticado e inscripción de 1828. A la derecha de la fachada observamos uno de los hórreos más característicos de los Oscos con cubierta mixta (pizarra y paja), que corresponde a los modelos primitivos. Frente a la Iglesia tenemos la casona de los Guzmanes, antigua casa señorial del s. XVIII, que conserva en el pórtico de su entrada principal un escudo labrado en piedra. Cruzamos el puente que atraviesa el río San Martín para iniciar el ascenso al monte Marón, adentrándonos en un pequeño bosque de abedules y robles, que hacen aún más agradable nuestro paseo.
Empezamos la ruta en la hermosa aldea de Ferreira, una de las mejor conservadas del municipio, donde podemos admirar la arquitectura popular de la zona mientras paseamos por sus estrechos caminos a la sombra de centenarias parras.
La ruta se inicia en la población de Tol. En el cruce de la iglesia de San Salvador, seguiremos la indicación hacia el aparcamiento del área de Fontequias, en las inmediaciones del barrio de Cabaleiros.
Descarga la ruta en PDF y KML y sigue el recorrido con tu bicicleta de montaña o BTT. Con diferentes niveles de dificultad, duración, desnivel y longitud. Si no tienes bicicleta puedes alquilarla.
El recorrido, de pocos kilómetros y gran accesibilidad, atraviesa bosques caducifolios —con robles, castaños, abedules y avellanos— y asciende hasta una zona de monte bajo, desde donde se descubren amplias panorámicas del valle del río Agüeira.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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