Sus catorce kilómetros nos permiten a lo largo de poco más de cuatro horas, disfrutar del agua y sus aprovechamientos a lo largo de siglos en el medio rural. Desde la parte baja de Taramundi se coge un camino que nos lleva a Mazonovo, donde podremos visitar el Museo de los Molinos.
Continuando y tras un corto ascenso divisamos el Caserío de la Granda, desde donde descendemos hacia el fondo del valle adentrándonos en un tupido bosque autóctono de castaños y alisos. Aquí podemos optar por acercarnos a una cascada volviendo al camino principal hasta llegar al pueblo de Esquios, donde se puede visitar una colección de útiles y herramientas. En Esquíos hay dos alternativas: Seguir de frente hasta llegar a Veigas, o tomar un sendero a la izquierda que cruza el río Turía y accede a Teixois. El camino de Esquios-Veigas discurre entre una extensa masa de castaños en algunas zonas mezclados con robles y abedules. Veigas, un pueblo de cuento, supone en su conjunto un ejemplo de arquitectura bien conservada, desde el cual y tomando el viejo camino por la ladera derecha del río Turía llegamos a Teixois, donde hay un singular complejo etnográfico (conjunto de ingenios hidráulicos compuesto por un mazo, molino, batán, rueda de afilar y pequeña central eléctrica). Desde Teixois, se toma un camino paralelo al arroyo de As Mestas que conduce a Esquios, volviendo a Taramundi por el mismo camino por el que se inició la ruta.
La ruta se inicia en Villanueva capital del concejo, desde la que partimos en dirección a Santa Eufemia donde se conserva aún una hermosa capilla de estilo barroco popular construída entre los siglos XVII y XVIII que merece ser visitada. Prosiguiendo el itinerario por la carretera y tras unos trescientos metros de andadura, se alcanza el Puente de Castañeira, debiendo tomar tras cruzarlo un camino que sale a la derecha, llegando así a un espléndido bosque de abedules al lado del abandonado caserío de Abilleira.
La ruta está formada por dos tramos circulares con inicio y final en el propio núcleo de Villanueva. El de mayor longitud, de unos 12 km, coincide en parte con la ruta de los bosques.
El itinerario empieza en el Teixo, donde tras dejar el vehículo y pasar las últimas casas se inicia una fácil andadura por la carretera que une esta localidad con Santa Marina, abandonándola a la derecha por una pista ancha de tierra que nos conduce tras un leve descenso hasta el Arroyo das Mestas.
La ruta se inicia en San Cristobal, lugar en el que encontramos numerosas muestras de arquitectura popular en estado puro percibiendo la sensación de haber retrocedido varios siglos en el tiempo. Desde su capilla vemos el valle de Río Ahío cubierto de un hermoso manto de bosque autóctono que nos deslumbra son su colorido típico.
Iniciamos el paseo en la antigua estación de San Tirso de Abres, hoy rehabilitada para vivienda privada, encontrándonos el primero de los seis túneles a escasos 300 m, continuando al lado del río Eo disfrutando en cada momento de estupendas panorámicas del cauce fluvial, de incalculable valor ecológico y piscícola, en el que abundan gran número de especies acuáticas siendo las más características la trucha, la lamprea y el salmón. Posteriormente el camino atraviesa la carretera general N-640 y nos conduce hasta una antigua central eléctrica construida en 1932 situada justo antes de atravesar otro de los túneles horadados en la roca viva, que nos deja próximos a la pasarela peatonal sobre el río Eo.
La ruta se inicia en la población de Tol. En el cruce de la iglesia de San Salvador, seguiremos la indicación hacia el aparcamiento del área de Fontequias, en las inmediaciones del barrio de Cabaleiros.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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