
Está situada en una aldea, asentada sobre un castro celta, en el Valle del Suarón, bajo la falda norte de la Sierra de la Bobia, y abierta al mar sobre la Ría del Eo. En pleno corazón de la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón, ofrece al visitante un incomparable paraje natural donde descansar y desconectar del mundo.
La casa está ubicada en una extensa finca de la misma propiedad para el recreo y el esparcimiento, con acceso para vehículos y facilidad para el disfrute de los niños.
Se ha restaurado respetando la fisionomía original, y propia de la zona predominando la piedra y madera noble, pero con todas las comodidades para el descanso y el relax. Adaptada para minusválidos.
Actualmente consta de tres habitaciones dobles, una de ellas adaptada para sillas de ruedas, con dos baños, -también uno está adaptado-, cocina completamente equipada, tv, microondas, vitrocerámica, lavavajillas, etc…, zona de estar con chimenea y tv, y por supuesto calefacción en toda la casa.
Acompaña una decoración típica de la zona, en donde predomina la piedra y la madera noble. La casa dispone de aparcamiento propio, terraza y zonas de esparcimiento para los más pequeños.
Figueras, un lugar apetecible y cómodo. Ideal para pasear por sus calles, para disfrutar de las playas cercanas, de la costa, de su arquitectura y de una estupenda gastronomía
Casa Aniceto II se inauguró en 1997, convirtiendo un antiguo granero en una casa de aldea destinada turismo.
Dos palacetes de estilo modernista que se alzan en medio de un inmenso jardín con una arquitectura sorprendente.
El Hotel Casa Paulino está situado en pleno centro de la villa de Taramundi, lugar ideal desde el que se pueden llevar a cabo rutas que nos llevan a conocer, por un lado, nuestra costa y nuestras playas, y por otro; la montaña, disfrutando del verdoso paisaje que se nos ofrece en este municipio.
A sólo 55 km de nuestra situación se encuentra la considerada mejor playa de España, segunda de Europa y sexta mundial.
Vegadeo es un lugar para relajarse y perderse por los montes cercanos, deje que el sonido del mar hipnotice sus sentidos, sumérjase en la actividad de calles, plazas y deje atrás la monotonía y el estrés del día a día.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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