Iniciamos la ruta en el pueblo de Piorno, que se recomienda recorrer porque conserva excelentes muestras de arquitectura tradicional de los Oscos en piedra, pizarra y madera.
Frente al camino, al otro lado del valle, iremos viendo varias aldeas: primero Arne y Arruñada, luego Villanueva de San Cristóbal y después la Sierra de la Bobia. También podremos observar varios cortines (construcciones de piedra de forma circular, alrededor de las colmenas o trobos para resguardarlas de la fauna).
El paisaje nos sorprenderá con sus contrastes entre lo abrupto y lo suave, con sus sonidos: el río Soutelo, los pájaros,… la abundante vegetación autóctona: helechos, castaños, robles,… y la numerosa fauna: corzos, jabalís, zorros, azores y perdices.
En nuestra comarca la ruta empieza en la playa de Penarronda, declarada monumento natural por sus altos valores ambientales, playa que ostenta la bandera azul y en la que no se puede perder un buen baño.
El itinerario empieza en el Teixo, donde tras dejar el vehículo y pasar las últimas casas se inicia una fácil andadura por la carretera que une esta localidad con Santa Marina, abandonándola a la derecha por una pista ancha de tierra que nos conduce tras un leve descenso hasta el Arroyo das Mestas.
Antiguo Camino de Santiago que acogía a los romeros llegados por la Ría del Eo.
La ruta se inicia en el núcleo de Vegadeo en la zona conocida como el Fondrigo, situada en la salida hacia Galicia. Desde aquí iniciamos el ascenso a Miou, donde encontraremos un cruce en el que la senda se bifurca pudiendo ir por cualquiera de los dos lados, ya que desde éste punto el recorrido es circular.
Este proyecto pionero e inédito, pretende impulsar y enriquecer Los Oscos a través de la vertebración artística, ofreciendo una conexión entre artistas, visitantes, naturaleza y tradición. Resaltando la belleza, cultura y tradición de los Oscos. Para ello se ha elegido una ruta circular de 10 Km. Dicha ruta comienza y termina en Santa Eulalia de Oscos.
La ruta se inicia en Villanueva capital del concejo, desde la que partimos en dirección a Santa Eufemia donde se conserva aún una hermosa capilla de estilo barroco popular construída entre los siglos XVII y XVIII que merece ser visitada. Prosiguiendo el itinerario por la carretera y tras unos trescientos metros de andadura, se alcanza el Puente de Castañeira, debiendo tomar tras cruzarlo un camino que sale a la derecha, llegando así a un espléndido bosque de abedules al lado del abandonado caserío de Abilleira.
Con su arena dorada y aguas limpias, ofrecen un entorno tranquilo y pintoresco, ideal para relajarse y disfrutar del sol. La playa de Penarronda, en particular, destaca por sus amplios espacios y sus impresionantes formaciones rocosas que emergen al bajar la marea. Estas playas invitan a pasear por sus alrededores y disfrutar de sus vistas espectaculares.
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